HappyLab es un centro de Creatividad y Educación emocional para niños, adultos y familias en Elche.

Creatividad es la facilidad para crear o inventar algo. Nosotros la entendemos, en su sentido amplio, como la capacidad de ver más allá de lo evidente para encontrar soluciones nuevas a los retos que nos encontramos.

Habilidades y capacidades como el pensamiento creativo, la empatía, el trabajo en equipo, la resiliencia, la resolución de conflictos, el liderazgo y ser capaces de hablar en público son un buen punto de partida para esa caja de herramientas que nuestros hijos necesitarán tener a mano para enfrentarse a los retos que les depare el futuro.

Y no sólo ellos. Los adultos también debemos entender el cambio para poder acompañarlos de una manera consciente y constructiva en el camino hacia su madurez.

De ahí nació HappyLab. Un espacio para que niños y mayores descubran nuevas formas de ver el mundo, de cambiarlo a mejor. Las niñas también pueden ser científicas, los niños también pueden expresar emociones y los mayores también pueden deben jugar. Y si lo hacen juntos, mejor. Porque los niños necesitan jugar otros niños, pero también con sus padres. Y en casa no se hace o se hace poco. Los padres necesitan conocer mejor a sus hijos, porque saber cómo funciona su cerebrito y su cuerpo les ayudará a entenderlos mejor, a llevarse mejor.

¿Y a quién se le ocurrió esto? Me llamo Eva Martínez Maestre. Soy ilicitana, Licenciada en Ciencias del Trabajo, Ceramista y Mamá.

Trabajé varios años en Comunicación. Allí aprendí la fuerza de las palabras, las que se dicen, las que no se dicen y cómo se dicen o no se dicen. Y cuando me convertí en mamá, me di cuenta de la importancia que tienen cuando estas construyendo una relación para toda la vida con tus hijos.

De mi faceta como ceramista he aprendido que todas las personas necesitan una vía de escape. Para algunos es el deporte, para otros, meditar. Y para muchos, la creación artística, en cualquiera de sus formas es ese medio de expresar lo que llevan dentro. Una forma bella y personal de mostrarse sin complejos.

Y de mi faceta como mami de dos niñas he aprendido que siempre hay que seguir aprendiendo, sin juzgar a quien hace algo distinto a lo que haces tú, sin abrazarte a un método, sin ser dogmática, porque quién sabe qué habrías hecho tú en las circunstancias del otro. Y que la aportación más valiosa que puedo hacerles a mis hijas es enseñarlas a estar abiertas a otras posibilidades, más allá de las evidentes o las que se consideran normales. Porque sólo así tendrán la libertad de poder elegir por ellas mismas.

Bienvenid@ a HappyLab ¡espero verte pronto!